En algunos casos, las manifestaciones son leves, intermitentes o persistentes, lo que dificulta su identificación como reacción alérgica. Este cuadro, a veces denominado alergia subclínica, puede incluir congestión nasal leve, fatiga, picor ocular o irritación cutánea sin que la persona relacione estos síntomas con una causa inmunológica.
La ausencia de reconocimiento puede retrasar la evaluación médica y la adopción de medidas adecuadas, favoreciendo la persistencia de la inflamación y condicionando el bienestar diario.
- Síntomas leves que pueden tener origen alérgico
- Inflamación persistente de bajo grado
- Impacto en la actividad diaria
- Diagnóstico: identificar lo que no siempre es evidente
- Prevención y control
- Conclusión
Conclusión
La alergia subclínica puede manifestarse mediante síntomas leves que no siempre se identifican como parte de una enfermedad alérgica.
Reconocer estas señales y consultar ante su persistencia permite realizar una evaluación adecuada y establecer medidas de control que contribuyan a mantener la estabilidad clínica y el bienestar diario.





