En los últimos años, los alimentos fermentados han ganado popularidad por sus beneficios sobre la microbiota intestinal y la salud digestiva. Productos como el kéfir, la kombucha, el kimchi o el chucrut forman parte de muchas dietas consideradas saludables.
Sin embargo, no todas las personas los toleran igual. En algunos casos, pueden provocar síntomas que se confunden con intolerancias o molestias digestivas, pero que en realidad están relacionados con una respuesta alérgica o una sensibilidad a determinados compuestos, como la histamina.