En algunos casos, las manifestaciones son leves, intermitentes o persistentes, lo que dificulta su identificación como reacción alérgica. Este cuadro, a veces denominado alergia subclínica, puede incluir congestión nasal leve, fatiga, picor ocular o irritación cutánea sin que la persona relacione estos síntomas con una causa inmunológica. La ausencia de reconocimiento puede retrasar la evaluación médica y la adopción de medidas adecuadas, favoreciendo la persistencia de la inflamación y condicionando el bienestar diario.